Correr en serio

2013 ha sido mi “primer año runner”. Tras varios años corriendo ocasionalmente, o sea, entre 0 y 4 veces por semana, y más veces 0 que 4, 2013 ha sido el año en el que he empezado a correr en serio.

Correr en serio es para mí integrar el running en mi día a día

A principios de 2013 decidí comenzar a correr “en serio”. Pero, ¿qué es correr en serio? ¿correr para ganar carreras? ¿correr con gesto adusto y formal? ¡No! En serio para mí significa correr de manera consistente, habitual. Convertir correr en un hábito, una parte más de mi vida.

¿Cómo empiezo a correr en serio?

Para ello, ni corto ni perezoso, en Enero comencé el año diseñando un plan para llevar a cabo mi propósito: me fijé una cantidad de kms a correr en 2013, y me comprometí conmigo mismo a hacerlos (ya contaré cuántos y cómo fue más adelante; en Enero 🙂 ). Hice una simple previsión de cuántos kms correría al mes, yendo de menos a más.

Sólo una previsión de cuántos kms. Como buen novato, expresiones como entrenamiento de calidadseriescompetircarreras o dorsal directamente no entraban en la previsión. Más aún, lo de plantearme correr en camino o por montaña, era una idea peregrina.

El punto de partida en Enero de 2013, grosso modo, era de 73 kg (169 cm), ritmo  en asfalto y llano de 6 min/km, duración media de la salida de unos 40 minutos, y carrera máxima de 14 km.

Seguir el plan

Así las cosas, comencé a seguir el plan. Poco a poco, iba acumulando salidas y kilómetros. Poco a poco la primavera, aunque tardía, fue llegando, y casi sin darme cuenta, Abril había llegado.

La Media Maratón de Calatayud 2013 fue mi primera carrera

En Abril en Calatayud se suele disputar la Media Maratón ciudad de Calatayud, que en 2013 alcanzaba su XII edición. ¿Por qué no? A dos semanas vista de la carrera me inscribí en la que sería mi primera carrera.

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El objetivo era lograr terminar la media maratón. Contando que había llegado a correr unos 15 kms, llegar hasta los 21 km era un reto accesible. Ni tenía referencia de tiempo, ni sabía si sería capaz de terminar. Al final, logré terminar en 2 h y casi 3 minutos, y la sensación de logro fue genial. En ese momento, supe que me había picado el veneno.

No todo es un camino de rosas…

Sí, terminé… Pero también constaté que, además de hacer kilómetros, había algo más. Tenía la intuición de que, saliendo a correr como lo hacía, me estancaría y no progresaría. Podría volver a hacer la media maratón más adelante, pero seguramente el resultado sería muy parecido.

Amigo Google, amigos runners, consultas varias,… y unos buenos días de búsqueda de información. La decisión estaba tomada: seguiría el plan, pero también seguiría los consejos de un entrenador para hacerlo mejor.

…Y así seguimos sumando

Kms, kms y más kms. Pero también cuestas, series, intervalos, fartleck,… un montón de nuevas palabras. Un montón de nuevas sensaciones. Más kms.  Y un nuevo objetivo: Media Maratón Trail.

El siguiente reto era terminar la Media Maratón de la Vuelta al Pico Cerler, media maratón de montaña con unos 1200 ms de desnivel positivo. Para ser justos, cuando busqué la carrera y me apunté, no sabía ni cómo funciona el desnivel… ni había corrido ni por camino ni por montaña. Contaré más adelante qué tal me fue, pero ¡sí! la terminé 🙂

Ve tan lejos como puedas, y entonces, da otro paso

El running engancha

Es verdad que el running deporte engancha. Siguiente reto: Octubre 2013, Trail de la Sierra de Guara. 38 km con 1900+ de desnivel positivo.  ¡Sí! Lo hice. Casi 6 horas!! Y lo pasé genial!

Así que, casi termina 2013, y pronto comienza 2014. Ya tengo la maleta llena de retos, y pronto los desvelaré, pero está claro que seguiré corriendo en serio y con una sonrisa. Como reza el blog, hacer el camino es la meta.