Nuestra civilización trata el lenguaje de una manera que se podría calificar de inmoderada, hablamos a propósito de todo, todo pretexto es bueno para expresarnos, interrogar, comentar…

Esta manera de abusar del lenguaje no es universal, ni siquiera frecuente.

La mayoría de las culturas que llamamos primitivas emplean el lenguaje con parsimonia, no se habla en todo momento ni a propósito de cualquier cosa

C. Lévi-Strauss, Antropología Estructural (1958)